Cómo funciona el ozono y por qué es el desinfectante más potente del mundo.
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El desinfectante más potente del mundo

Según la Organización Mundial de la Salud, el ozono es el desinfectante más potente del mundo. Resulta que una molécula que existe de manera natural en la atmósfera es el mayor antioxidante que existe, ahora mismo, en el planeta. Es capaz de destruir al 99,9% cualquier tipo de microorganismo, ya sea una bacteria, un virus, hongos, moho…

“Es capaz de destruir al 99,9% cualquier tipo de microorganismo, ya sea una bacteria, un virus, hongos, moho…”

La mayor y más importante tarea higienizante y protectora que realiza esta molécula se desarrolla en la estratosfera, en lo que conocemos como la capa de ozono. Ahí, a 25 km por encima del nivel del mar, el ozono se encarga de depurar el aire de la atmósfera y, sobre todo, de filtrar los rayos ultravioletas del Sol. De hecho, si nada impidiera que esos rayos llegaran a la superficie terrestre, sería imposible la vida en el planeta.

Utilizarlo como un desinfectante

Pero, lamentablemente, el ozono no es un tipo de sustancia que podamos almacenar en recipientes para usarlo cuando queramos, como queramos, puesto que es un tipo de molécula que se desintegra con la simple exposición a la luz. De hecho, es esa facilidad con la que se autodestruye la que nos permite a los humanos poder utilizarlo como un desinfectante profesional, industrial e, incluso, gracias a los nuevos dispositivos ozonizantes, también en entornos domésticos.

Si el ozono no tuviera la capacidad de desintegrarse fácilmente, su uso sería totalmente desaconsejable. El ozono es una sustancia perjudicial para la salud que afecta a las vías respiratorias, provoca irritación en piel y ojos, y en el caso de una exposición alta y prolongada podría favorecer al envejecimiento prematuro de algunos tejidos internos de nuestro organismo. Por algo es el desinfectante más potente del mundo y debe usarse como tal, con todas las medidas de seguridad requeridas.

Un generador de ozono

Para producirlo de manera artificial solo necesitamos un generador de ozono. Con la tecnología de UNUA, estos aparatos pueden ser muy pequeños y discretos, y quedar instalados de manera permanente en entornos que requieran de una desinfección periódica y habitual.

El proceso que se desarrolla dentro de los generadores iOzone es el mismo que se produce en todos los aparatos ozonizantes y, por supuesto, el que se produce también en la ozonosfera por la acción de los rayos UV sobre el oxígeno.

Básicamente, estos aparatos lo que hacen es utilizar descargas eléctricas para desunir los dos átomos que componen el oxígeno que respiramos (O2). Una vez estos átomos quedan aislados, de manera natural se adhieren a las moléculas de O2 que circulan por el aire, generando una molécula O3, es decir, ozono.

En cuanto este ozono entra en contacto con un microorganismo, su capacidad oxidante destruye la membrana celular que la recubre, penetra en su núcleo y daña su ADN o su ARN, lo que representa la destrucción de dicho organismo.

Un intervalo aproximado de una hora

En un intervalo aproximado de una hora, la simple interacción de la luz produce que el tercer átomo de oxígeno se desprenda de la molécula, volviendo a convertirse en O2 completamente saludable. Sin generar residuos ni alterar el pH de alimentos o el agua. Desaparece absolutamente su toxicidad.

Para poder garantizar a nuestros clientes que sabrán el momento exacto en el que un espacio ha quedado libre de ozono, en UNUA hemos desarrollado iOzone Vision; una tecnología potente pero sencilla, que hace visible el proceso completo de formación y destrucción del ozono, en procesos de desinfección profunda.


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